martes, 22 de septiembre de 2009

lunes, 21 de septiembre de 2009

miércoles, 9 de septiembre de 2009

domingo, 6 de septiembre de 2009

martes, 1 de septiembre de 2009

La turba enardecida

Y el rey habló, y la turba cayó sin piedad sobre el hombre solo y equivocado. El rey se sintió fuerte y la muchedumbre, complacida, palmeándose unos a otros, dando vítores respetuosos al monarca.
Yo observé, y aunque supe que el hombre solo y equivocado estaba solo por su equivocación, no pude menos que sentir simpatía por él, pena por la turba y odio hacia el rey.