
¿Quién puede siquiera definirlo? ¿Hasta ahí? Verdad, mentira, fantasía, imaginación. En Uruguay, en un rato, ellos te transportan a otros lugares, no olvidados, dejados de lado un poco, apenas. Porque dibujar como desquiciado, es seguir jugando, imaginando, desesperadamente. Jugar a la pelota, dibujar, jugar a la pelota y dibujar, una cerveza, dibujar, otra cerveza. Pero estamos subidos a este tren, y sigue y hay que seguir, por que si por mi fuera, pero como es por mi, mejor ni decirlo. Eso.